FACULTAD DE ECONOMÍA Y ADMINISTRACIÓN
UNIVERSIDAD SURCOLOMBIANA
El autor agradece A:
("translatus, us")
La Facultad de Economía y Administración de la Universidad Surcolombiana por facilitar su construcción e interés permanente
La maestra de maestros Patricia Noguera, Coordinadora de la Red Latinoamericana de Pensamiento Ambiental
La maestra Nubia Monje de la Secretaría de Cultura y Turismo del Huila
El maestro Phánor Satizabal, por sus reflexiones críticas y juiciosas
El maestro Antonio Iriarte Cadena, por sus aciertos morfolinguísticos
El embrujo de Huilensidad presente en mi familia y vecindario
Todos mis amigos terrígenas y al simbolismo de su arte
CONTENIDO
PROLOGO
PRESENTACIÓN
1. INTRODUCCIÓN – VENTRIS RECTOR
2. CULTURA: SISTEMA DE CONOCIMIENTO Y DE PREDICCIONES - AGNITIO, AUGURATUS SUM
3. HALLAZGOS, ARTEFACTOS Y OTRAS PRÁCTICAS - REPERTUM
4. ESTRATEGIAS PARA CONSTRUIR Y DESARROLLAR LA HUILENSIDAD - SOLUTUM
PRÓLOGO
METÁFORAS, CONOCIMIENTO Y DESARROLLO EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE.
¿Qué es ser colombiano? Ser colombiano es un acto de fé.
Jorge Luis Borges. Ulrika.
Metáforas, conocimiento y desarrollo en tiempos de incertidumbre, bien podría ser éste el título de la obra que nos ofrece el compañero y amigo Carlos Eduardo Amézquita. Un trabajo de reflexión de largo aliento sobre lo que significa ser humano y tener sentido de pertenencia en contextos de globalización. Presenta el autor una serie de claves para desenredar las sendas perdidas del sentido de lo público y de lo humano cuando se planifica la economía en un territorio. Siendo la primera de tales claves el reconocer que la economía es parte de la cultura.
La segunda clave, la central, la que orienta todo el trabajo es reconocer que la razón no lo es todo. Que precisamente parte del problema reside en la fe ciega en la razón, en el cálculo racional que siempre termina en el sometimiento y la depredación del otro, sea este otro una persona, un animal o una cosa. En esta lógica todo tiende a caer en manos del poder. De ahí las reflexiones sobre la cultura, las metáforas, las manifestaciones culturales, las utopías y los sueños.
Esta segunda clave me permite traer a la mano el encuentro con la presentación del libro reciente de Edmond Wrigh, quien indica como con la ilustración nos acostumbramos a decir que “In reason we trust” –en la razón confiamos- pero sugiere como es necesario, y él lo hace, darle la vuelta y reconocer que “in trust we reason” – en la confianza razonamos- de hecho es así, si no hay confianza no es posible construir consensos para la acción consensuada. Si no hay confianza no es posible construir las reglas del juego que regulan la vida en común. Pero, esta posición tiene implicaciones en la manera como desarrollamos y construimos nuestras maneras de conocer y ser en el mundo. La segunda posición es necesaria si reconocemos que no hay verdades absolutas, como en efecto pasa, y como lo sugiere Wrigh, quien indica como “si escogiéramos el mismo pedazo del mundo como éste es, no nos hablaríamos…nos hablamos unos a otros porque asumimos cosas diferentes sobre lo mismo”. Muy en concordancia con buena parte de la argumentación presentada en la obra.
La tercera clave es la que invita a recuperar el papel de la cultura, de las metáforas y los conocimientos locales. La opción por la humanidad de la humanidad se sitúa en el campo de la educación y la cultura. Los procesos de construcción de sentido, el significado que le damos a lo vivido, los sistemas de valores de una sociedad pasan por la familia, la escuela, la ciudad, los medios de comunicación. De ahí lo relevante que se torna la relación entre la educación, como mediación entre generaciones, entre profesores y alumnos, entre padres e hijos, entre gobernantes y gobernados, y los derechos humanos como reconocimiento de los valores que le damos al ser humano por el hecho de ser persona sin distinción de color de piel, grupo social o nacionalidad. Que significa reconocer que ningún ser humano puede ser utilizado como medio que el ser humano es un fin en sí mismo. ¿Qué significa reconocer la autonomía del sujeto individual y colectivo, qué significa reconocer los derechos humanos en los procesos de planificación del desarrollo regional?
La cuarta clave es la que nos invita a la recuperación del sentido. Muchos de los errores que hoy confrontamos son errores epistemológicos, fácilmente confundimos lo denotativo con lo connotativo, nos quedamos atrapados en los hechos, las cosas y perdemos de vista los contextos, los procesos, el sentido. ¿Hasta dónde vivimos una vida con sentido? Y, hasta dónde nuestras vidas no caen en aquel error de tipo tres del que habla Javier Medina para resaltar esa perdida de sentido, como sería el preguntarse por la mejor disposición de las sillas en el Titanic mientras este se hunde. Emile Durkheim plantea como los seres humanos en el vivir construimos tanto relaciones (lazo social) como estrategias cognitivas diferentes. Es en este doble proceso de individualización y socialización que devenimos humanidad, que emerge la cultura. Que construimos sentido moral, que construimos valores morales, que asumimos posturas éticas. Que como lo dice Wittgenstein, la ética es algo de lo que no se puede hablar sin caer en moralismos, la ética está implícita en lo que decimos y hacemos.
La quinta y última clave es la que invita a construir y pensar colectivamente el futuro desde lo local con aspiraciones universales. El futuro de la especie humana se plantea hoy como dilema: ¿Humanidad o Barbarie? Son múltiples los signos de barbarie que hoy presenciamos en todas partes del mundo, desde las guerras sin razón, de hecho no debe haber razón para la guerra; hasta la trata de personas, la exclusión y la opresión de otros seres humanos. Pero de igual manera son múltiples los signos de humanidad y compasión, como bien lo ejemplifica la madre Teresa de Calcuta y miles de miles de seres humanos que devienen en humanidad. Frente a los fenómenos de la globalización se dan
concurrentemente manifestaciones de lo local. El riesgo que tenemos frente a nosotros como lo sugirió Alan Toureine en un encuentro en Medellín es evitar la homogenización de la globalización y los encerramientos de los fanatismos. En parte, Carlos en su trabajo convoca a pensar estos riesgos. Pero, hay que estar alertas a nuevos esencialismos, como los de la antioqueñeidad, o la huilensidad, recordemos con Nicolás de Buenaventura como lo propio debe ser hablar de manifestaciones culturales.
Siguiendo estas claves me propongo referenciar a otros autores y a otras aproximaciones que sugiero conversen con las propuestas del amigo Carlos Amézquita. Esto por cuanto nos hacemos humanos en el conversar, en el compartir en la convivencia. No hay posibilidad de conocer sino a través de la comunicación con otros, a partir de la participación en redes conversacionales vivas como lo sugería en un artículo de mi autoría. Sin duda con Carlos y con Julián de Zubiria otro colega y amigo, bien podríamos hacer parte de lo que Morris Bergman ha llamado la nueva clase monástica. Este autor ha sugerido en sus obras la necesidad de reencantar el mundo, volver a unir pensamiento y acción, mito y razón, mente y cuerpo. Una conversación que quedaría coja si no llegan a ella Humberto Maturana y su colega Francisco Varela (q.e.p.d) quienes han destacado el papel del lenguaje y la conversación en el conocimiento. Paul Ricoeur al igual que Jhonston y Lakoof quienes nos han permitido reconocer que vivimos en y a través de metáforas. Todo lo anterior con implicaciones éticas muy importantes, pues, somos responsables por lo que decimos y hacemos. Ya no es posible escudarse en otros, o en la pretendida objetividad de la ciencia.
Existen diversos cuerpos de conocimiento, a la vez que, diversos conocimientos sobre el cuerpo. Conocemos con todo el cuerpo es la conclusión que se entresaca de la lectura de Francisco Varela y de los aportes más recientes de las ciencias cognitivas. El conocimiento es ante todo estrategia adaptativa al entorno, para nuestro caso dicho entorno mantiene una continuidad desde lo biofísico a lo sociocultural. Somos a la vez seres biológicos y seres sociales con diversas expresiones culturales. Nuestra diversidad es ante todo cultural y se encuentra mediada lingüísticamente. Quizás en estos tópicos es donde más polémica y debate presenta el trabajo de Carlos Amézquita, pues se apoya en autores como Wilson quien ha propuesta que es posible explicar los social por los genes (sociobiología). Aquí hay muchos trabajos en desarrollo que bien vale la pena poner a dialogar. Un extremo en el que no se debe caer es el culturalismo, de un lado, pero del otro está el biologismo.
En la especie humana el proceso esta mediado por la lengua, por la capacidad representativa de los seres humanos, por la posibilidad de construir consensos para la acción social. La construcción de esos consensos para la acción sólo son posibles si vivimos juntos lo suficiente, solo son posibles en los procesos de construcción cultural, en el desarrollo socialmente compartido de estrategias cognitivas. Si no establecemos conceptos, que propicien hacer notar la diferencia de las relaciones emergentes entre hombres y mujeres, entre docentes y dicentes, entre gobernantes y gobernados según el sistema social en el que se construyen y de la cual son tanto producto como proceso. De igual manera, nos dejan sin poder abordar los retos antes enunciados en relación con las implicaciones para la educación y la realización plena de los derechos humanos, si a la vez, no precisamos las diferencias que entrañan las relaciones entre estrategias cognitivas y lazo social, según género y generación, según grupos sociales, según la cultura local y la búsqueda de valores universales como la aceptación universal de los derechos humanos, los derechos de los niños, los derechos que emergen de nuestra condición humana.
Ante todo estamos hoy frente a la necesidad del cambio. Como lo dice H.G. Wells en su máquina del tiempo. “sólo allí donde hay necesidad y necesidad de cambio se llama a la inteligencia”. Y nosotros estamos frente a imperativos grandes de cambio. De una sociedad orientada a la solución de las diferencias por medio del conflicto y orientada a la ganancia inmediata se requiere pasar a una sociedad orientada al diálogo como medio de solución de las diferencias y a un desarrollo humano y social. Esto demanda esfuerzos en la educación y transformaciones en el mundo de la cultura.
Devenir humanidad y tomar conciencia de la responsabilidad planetaria. Aceptar y tomar conciencia de la necesidad de la solidaridad y la comprensión de lo humano. Desarrollar los aprendizajes sociales para la convivencia, el aprender a aprender, los ajustes institucionales así como el aprecio por la vida, la comprensión y el compartir como parte de la cultura.
La cultura es una característica emergente del vivir juntos lo suficiente en el lenguajear, utilizo aquí ese neologismo propuesto por Maturana. La posibilidad de una cultura gilánica parte del reconocimiento de la gravedad de la crisis, del malestar en la cultura patriarcal, malestar asociado al paradigma tecno científico dominante, a la ambición de poder, a la perdida de sentido, como lo expresa Hannah Arendt en relación con la violencia y la secularización del mundo:
“No creo que el ateísmo sea un sustituto de la religión ni que pueda cumplir la misma función que ésta, así como tampoco creo que la violencia pueda llegar a ser un sustituto de la autoridad. Pero si seguimos las recomendaciones de los conservadores, que en este momento tienen una buena oportunidad de ser escuchados, estoy bastante convencida de que encontraremos difícil producir tales sustitutos, que emplearemos la violencia y pretenderemos haber restablecido la autoridad o que nuestro descubrimiento de la utilidad funcional de la religión producirá un sustituto de la religión, como si nuestra civilización no estuviera ya bastante atestada de toda clase de sucedáneos y disparates”
Esta perspectiva analítica lleva a reconsiderar la manera como nos hemos acostumbrado a manejar las dimensiones espacio-temporales. Pero de igual modo nos sirve para cuestionar las aproximaciones que se hacen en la indagación social, como una indagación sobre cosas y no sobre relaciones. Sobre la base de una pretendida objetividad cosificamos la sociedad, las personas, los hechos sociales. Para superar esta perspectiva es oportuno aceptar con todas sus consecuencias la invitación de Norbert Elías de “hacerse cargo de uno mismo como persona en medio de otras personas”, reconocer la importancia del entramados social, y reconocer como éste no es un producto dado, sino algo que emerge de la relación, siempre en permanente proceso de construcción, con elementos de permanencia y de cambio.
Como lo sugiere Heinz Von Foerster es menester pasar de los objetos a los procesos, pasar de los elementos a las relaciones, de lo virtual a lo virtuoso.
“El lenguaje a raíz de su aspecto denotativo, nos seduce y nos hace buscar las propiedades de la realidad “afuera” en lugar de buscarlas dentro de nosotros. Este hábito genera a menudo complacencia; considérese, por ejemplo, que al referirnos a nosotros mismos hablamos de seres humanos. Como seres humanos que somos y no que devenimos, nada puede sucedernos. Ahora los invito a renunciar a esta autocomplacencia de ser seres humanos y a emprender la aventura de convertirse en devenires humanos. La situación cambia muchísimo: pruébelo. Hablen de ustedes mismos como devenires humanos y observen qué pasa. La cuestión es, entonces: ¿Cómo podemos observarnos a nosotros mismos? La única manera de vernos a nosotros mismos que puedo sugerirles es verse a través de los ojos de los demás”.
En este contexto se debe pensar la relación entre metáforas, conocimiento y desarrollo. La multiplicidad de crisis por las que pasamos requiere volver a poner la mirada en el conocimiento local, en la necesidad de una educación de calidad, una educación centrada en los valores más caros de la sociedad. Conócete a ti mismo. Este es el mandato básico de toda vida humana personal y grupal. De igual manera reconocemos la imperiosa necesidad de vivir plenamente, de vivir la vida con sentido, lo que nos liga sin duda a lo sagrado. Como de hecho reconocemos lo sagrado de toda vida humana. La educación en valores, en especial en la valoración y respeto a la vida humana es primordial para devenir humanidad.
Una ética dialógica, centrada en redes conversacionales vivas, en el legítimo reconocimiento del otro debe ser la base de la educación para la sociedad del futuro. El diálogo y la comprensión son necesarios para el pleno ejercicio de los derechos humanos. Callar a otro ser humano es como matarlo. Buena parte de la soledad, de la perdida de calidad de vida en muchas sociedades tiene que ver con la reducción al silencio, a la incomunicación.
La libertad, la fraternidad y la igualdad siguen siendo aspiraciones propias de la vida moderna. Como lo son los derechos humanos tanto los de primera como los de segunda y tercera generación. Entre estos últimos tenemos los derechos socioculturales y económicos que hemos plasmado en la Constitución del 91 entre los que se destacan el derecho a la educación, la ciencia y la cultura. Esta en la ética pública hacer que tales derechos se expresen plenamente en nuestra sociedad. Todo esto solamente será posible si acogemos el mandato sagrado que nos enseñara Jesús de Nazareth, el mandato del amor al prójimo.
Optar por la humanidad frente a la barbarie implica transformar las prioridades educativas, comunicativas y éticas de nuestra sociedad. Implica apostarle al diálogo y la comprensión. Apostarle al conocimiento y a la vida. Apostarle al amor y la solidaridad. Enhorabuena Carlos Amézquita nos pone a pensar sobre estos tópicos. Esta es una invitación a leer las claves que nos presenta en su obra para pensar el futuro, para pensarnos a nosotros mismos en relación con el territorio y con la nación que queremos ser, para hacer realidad los sueños y utopías. Concluyó esta invitación con una cita: “Los dioses poseen la certeza, pero a nosotros como hombres nos ha sido dado sólo conjeturar“ Alcmeón.
Juan José Plata Caviedes, COLCIENCIAS, Bogotá 2007.
Notas.
Edmond Wrigh. 2006 “Narrative, perception, language and faith”. Palgrave MacMillan. www.cus.cam.ac.uk/ ~elw33
Edgar Morin. 2006. El método V: La humanidad de la humanidad. Editorial cátedra.
Ludwing Wittgenstein. 1999 Tractatus logico-philosophicus. Alianza Editorial.
Juan Plata. 2001 Redes de conversación y conocimiento. En: Revista Colombia, ciencia y tecnología volumen 19 úmero02.
Morris Bergman.2004 El reencantamiento del Mundo. Editorial cuatro vientos.
Humberto Maturana, Francisco Varela. 1990. El árbol del conocimiento. Debate, Madrid.
Paul Ricoeur. 2001 La metáfora viva. Editorial Trotta. Madrid.
Jhonston & Lakoff. 1980 Methphors we live by. University of Chicago Press.
Fracisco j varela; Evan Thompson y Eleanor Rosca. 1997. “De cuerpo presente” Editorial Gedisa, segunda edición.
Humberto Maturana define cultura del siguiente modo: “Una cultura es una red de coordinaciones de emociones y acciones en el lenguaje que configura un modelo particular de entrelazamiento del actuar y el emocionar de las personas que la viven. Yo llamo conversar, aprovechando la etimología latina de esta palabra que significa dar vueltas juntos, al entrelazamiento del lenguajear y el emocionar que ocurre en el vivir humano en el lenguaje. Más aún, mantengo que todo quehacer humano ocurre en el conversar, y que todas las actividades humanas se dan como distintos sistemas de conversaciones. Es por esto que también mantengo que, en un sentido estricto, las culturas como modos de convivir humano en lo que hace lo humano que es el entrelazamiento del lenguajear y el emocionar, son redes de conversaciones. Y es también por esto mismo que mantengo que, las distintas culturas como distintos modos de convivencia humana, son distintas redes de conversaciones, y que una cultura se transforma en otra cuando cambia la red de conversaciones que la constituye y define”. Prólogo al libro de Riane Eisler. 1991 El Cáliz y la Espada. Editorial Cuatro Vientos, Chile.
Norbert, Elías. 1970. Sociología fundamental. Editorial Gedisa, página 16.
Heinz von Foerster 1994 “Visión y conocimiento: disfunciones de segundo orden” En “Nuevos paradigmas, cultura y subjetividades”. Dora Fried Schnotman,editora. Gedisa. Página 112.
PRESENTACIÓN
HUILENSIDAD: CONFIGURACIÓN DE UNA COYUNTURA REGIONAL
A finales de los 90 (s. XX) escuché sobre el gran parecido de la sociedad contemporánea con la Edad Media, en plena época contemporánea. No la había relacionado con los voluminosos desplazamientos que suceden hoy y la migración de la población de los países pobres hacia la riqueza del Norte. ¿No tiene la inmigración actual un verdadero parecido a la invasión bárbara de occidente que duró 3 siglos?
Una de las características estructurales de la sociedad europea del XVII fue justamente el de las fuertes migraciones que, sin caer en lo “mecanicista” y simplista, hoy viven como tragedia los desplazados y emigrantes contemporáneos. La diferencia es que los desplazados medievales le dieron un empujón a la revolución Industrial, la economía, las artes, la plástica y la música, presionaron cambios en la legislación, que dio origen al Estado Moderno. Actualmente son excluidos y segregados.
Hoy todo deviene en "clan". Las clases acomodadas edifican barreras que las separen de los suburbios y los clanes de la plebe están completamente fuera de toda civilización. Es justo observar que en las sociedades desarrolladas la población está en descenso como en las tendencias demográficas del medioevo. Es un planteamiento de Humberto Eco (1998): "La Edad Media ha comenzado ya; no sé si se trata de una profecía o de una comprobación”.
El renacimiento del pensamiento mítico y los nuevos alquimistas que buscan la Piedra Filosofal hoy (el almendrón organizacional) nos dan la razón. Los comportamientos culturales también se asemejan a la sociedad medieval mucho más de lo que se piensa. Ellos han reflexionado y aportado al descubrimiento del "Almendrón de la Colombianidad", con la esperanza de develar y desnudar, por fin, la intrincada y compleja naturaleza de la personalidad del colombiano respecto a “la cosa pública”. Tarea nada fácil pero fascinante. Es la que me he propuesto con la construcción del presente ensayo.
Los primeros años del siglo XXI se han caracterizado por la búsqueda de nuevas alternativas para salir de la crisis social y del estancamiento económico y empresarial del Huila, búsqueda promovida también por la dinámica de la competitividad, la globalización, la regionalización, y el conflicto político social en la región: la violencia, la guerra, el narcotráfico y el desempleo. La delicada problemática heredada de los años 90´s en la región, configuró una favorable coyuntura para el desarrollo de alternativas metodológicas y políticas que le permitiesen salir del túnel hacia nuevos momentos de claridad en la planificación y el ordenamiento territorial. La Prospectiva (cretum) se constituyó en una herramienta adecuada para apoyar los complejos procesos de la Planificación colectiva del largo plazo en el Huila. La denominación de Huilensidad para referirse a "lo huilense" irrumpe abruptamente en este contexto como la nueva categoría de análisis que acompaña toda intención de modernizar la cultura regional (cursavi) y ponerla a tono con los nuevos tiempos.
El Huila, consciente de su momento histórico, toma al Proyecto VISION 2020 como vehículo para participar en la construcción de la nueva región, más dinámica y emprendedora, con sentido de futuro, cohesionada e integrada territorialmente (australis,e). La Prospectiva (cretum)es un instrumento metodológico que se utiliza con el propósito de reducir la incertidumbre ante escenarios diversos y conseguir un posicionamiento estratégico. Se desarrolló durante los años 2000 – 2001. Como punto de partida se aceptó que para lograr una verdadera VISION se requiere la participación de conocimientos (cognitum),de líderes y de actores sociales, de técnicas de medición, de un diálogo concatenado y armonioso entre las distintas instancias que conforman el tejido social. El proyecto VISION HUILA 2020 surge entonces como una propuesta de la sociedad civil. (La memoria colectiva y los resultados del Proceso VISIÓN Huila 2020, pueden ser consultados en “El Futuro está señalado”. Publicación de la Corporación Huila Futuro, Neiva 2001).
El fortalecimiento del tejido social y la identidad huilense (textile) también se reconoce como propósito fundamental del Plan Decenal de Cultura 2001-2010 que se elaboró bajo la coordinación de la Secretaría de Cultura y Turismo; busca mirar hacia adentro y reconocer en la diversidad la oportunidad para el quehacer cultural partiendo de lo local hacia lo regional, buscando el compromiso de todos los actores sociales para que participen de los procesos culturales, entendiendo
que la cultura es competencia de todos y un factor clave en la construcción de una sociedad de paz y convivencia. Se definió como “El norte del sur colombiano, líder del arte y la cultura, del talento y la libertad, una región atrayente, festiva, artesanal y productiva. Punto cardinal de la convivencia, la ética, la estética, la investigación y la valoración del patrimonio natural y cultural”. Dentro de las estrategias para el desarrollo de la Cultura Departamental, se propone liderar proyectos que permitan la integración y la investigación de la cultura local, regional y nacional. La capacitación, la educación y la investigación se constituyen en elementos fundamentales.
La Huilensidad, en este contexto, se transforma evidentemente en un valor del futuro, la búsqueda señalada como la Nueva Dimensión de la cultura regional huilense, un escenario posible y deseable, así lo registraron distintos actores sociales - líderes participantes en el proceso de construcción de la VISIÓN Huila Futuro (*). En el 2020:
• La Construcción colectiva de la región Surcolombiana se constituirá en la necesidad estratégica de empoderamiento local: territorial, socioeconómica, ambiental y culturalmente, a través de vivos intercambios con otras realidades de la región, de Latinoamérica y del mundo.
• El cambio de actitud mental ha permitido entender y aceptar que uno de los factores fundamentales del desarrollo de los pueblos es su dimensión cultural.
• La identificación, apropiación, conservación, protección, uso social y promoción del patrimonio natural y cultural, tangible e intangible, guiará la toma de decisiones en todos los ámbitos institucionales.
• La Huilensidad se ha construido reafirmando sus propios valores como los de la creatividad, honestidad, laboriosidad, hospitalidad y solidaridad.
• Se han delimitado los ámbitos y competencias de actuación en los procesos culturales entre el Estado y la sociedad civil.
• Una nueva generación artística y de gestores culturales ha "expresado" las transformaciones socioculturales.
• La competencia, adaptabilidad y posicionamiento de símbolos posibilitan comunicarnos con otras culturas en contextos globalizados.
• Se ha consolidado el proceso de transformación de la identidad huilense.
(*) La prospectiva significa mirar a lo lejos, discernir sobre el futuro, con el fin de adoptar un escenario posible y deseable así como impulsar las acciones que permitan construirlo partiendo de una explicación inteligente de la situación actual. Tomado de “El Futuro está Señalado”. Publicación de la Corporación Huila Futuro: Prospectiva del Huila y Formulación de la VISIÓN Huila 2020. Neiva, 2001. p 93 – 102.
Finalmente, es preciso invitarles a disfrutar de las reglas de oro para la formación de un “buen prospectivista” de Fabrice Hatem: “...el futurista es ante todo un espíritu curioso, alguien que siempre está en la búsqueda de ideas nuevas, de ideas no ortodoxas, que va hasta la frontera del conocimiento para ver que pasa. Es alguien que no se encierra en una sola disciplina, que toma distancia respecto a las ideas de moda, que no sigue la corriente y lucha por una voz propia y diversa a la que plantean los centros de interés y los centros de especialización habituales. Es un espíritu crítico, en estado de alerta, alguien que lee, se informa y viaja a fin de conocer muchas situaciones diversas y desafiantes. Es un autodidacta que se entrena en identificar hechos portadores de futuro a partir de lecturas propias, su constante contacto o correspondencia con personalidades destacadas, su participación en coloquios y grupos de reflexión. Es alguien que le encanta escuchar voces por fuera del establecimiento para descubrir las semillas del cambio social, que conversa con los poetas, los escritores, los artistas, las personas que piensan diferente y que van en contravía del “statu quo”. Es un ser en viaje permanente entre lo local y lo global, con miras a emprender acciones a concretas que conduzcan a la construcción de alternativas para la sociedad”. Tomado de La Prospective (1993).
INTRODUCCIÓN
("VENTRIS RECTOR")
“Cuando no se distingue entre "cultura" en el sentido humanista del término y "cultura" en su acepción antropológica, es decir, el conjunto de rasgos distintivos que caracterizan el modo de vida de un pueblo o de una sociedad, se origina gran confusión, tanto en el discurso académico como en el político. Desde el punto de vista antropológico, la expresión "relación entre cultura y economía" carece de sentido, puesto que la economía forma parte de la cultura de un pueblo... En efecto, la ambigüedad de una expresión semejante constituye el principal escollo ideológico para la Comisión Mundial de la Cultura y del Desarrollo de la UNESCO: ¿es la cultura un aspecto o un instrumento del desarrollo, entendido en el sentido de progreso material, o es el objetivo y la finalidad del desarrollo, entendido en el sentido de realización de la vida humana bajo sus múltiples formas y en su totalidad?” Marshall Sahlins (Antropólogo. U. de Chicago)
CULTURA Y DESARROLLO
"La cultura es el bien más preciado de un pueblo. Por esta razón se debe proteger y potenciar" (UNESCO).
La Comisión Mundial de la Cultura y del Desarrollo de la UNESCO ha elaborado la declaración "Nuestra Diversidad Creativa" en el año 2000. Estos son algunos apartes: "El desarrollo humano se refiere al individuo, que es tanto el objetivo último como el agente o actor principal. En efecto, una fuerza de trabajo alerta, cualificada, educada, bien alimentada, sana y motivada es el mejor capital de una sociedad. Sin embargo, las personas no son átomos independientes: trabajan juntas, cooperan, compiten e interactúan de múltiples maneras. Es la cultura la que las vincula una a la otra y hace posible el desarrollo de cada persona. También define las relaciones de las personas con la naturaleza y su medio ambiente, con el planeta y el cosmos, y es a través de ella que expresamos nuestras actitudes y creencias en lo relativo a otras formas de vida, animal y vegetal. En este sentido, todas las formas de desarrollo, incluyendo el desarrollo humano, están determinadas en última instancia por factores culturales.
Si, por otra parte, se rechaza esta definición globalizante de la cultura para definirla simplemente como "maneras de vivir juntos", y si por "desarrollo" se entiende "ampliación de las posibilidades y opciones ofrecidas al ser humano", analizar las relaciones entre cultura y desarrollo viene a ser estudiar cómo las diferentes maneras de vivir juntos afectan a esta ampliación de las opciones humanas. Ninguna cultura nacional es estática o inmutable. Por el contrario, todas están en flujo permanente e influencian y son influenciadas por otras culturas, ya sea por medio de intercambios y de difusión o, por el contrario, mediante conflictos, el uso de la fuerza y la opresión. Por consiguiente, la cultura de un país refleja su historia, costumbres, instituciones y actitudes; sus movimientos, conflictos y luchas sociales, así como la configuración del poder político dentro y fuera de sus fronteras. La cultura es dinámica y está en evolución constante".
IMPORTANCIA DE LOS ARTEFACTOS CULTURALES EN LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LOS IMAGINARIOS HUILENSES
“No hay un solo país inocente en el mundo, no hay una sola cultura inocente” – Carlos Fuentes.
En artículo anterior que publicara la Revista Cultural LA PUERTA en la Edición Especial Tercer Aniversario (junio de 2006) y que subrayé como IMAGINARIOS Y METÀFORAS FUENTES DE LA HUILENSIDAD, dejé planteada una hipótesis central en la que se afirma que la construcción y desarrollo del imaginario colectivo y la simbología regional es una tarea imprescindible para cualquier sistema cultural regional moderno en los actuales tiempos de globalización e internacionalización (léase “amenazas de la globalización y la internacionalización”), y que con ello se contribuye en la consolidación de la identidad (hacia adentro ) y la diferencia (hacia fuera) en la organización social, en este caso, del Huila. Tarea que requiere de la participación de interdisciplinas científicas pertinentes que nos posibiliten avanzar en este propósito, al que también he calificado como el de una aventura intelectual, un desplazamiento virtual, hacia la búsqueda de un contexto epistemológico apropiado que nos permita el análisis y la construcción de Estrategias para el desarrollo de la Huilensidad. En esta oportunidad hemos invitado a la Antropología Cultural, la Arqueología, la Sociología y a las propias de la teoría moderna del Desarrollo de Organizaciones (la Comunicación Organizacional) como apoyos para “desembrollar” la hipótesis central.
El papel de la comunicación en la organización social es la creación, mantenimiento, y desarrollo de la cultura. La recolección y análisis de las producciones comunicacionales de una organización social, tales como historietas, metáforas, símbolos, artefactos, documentos escritos, y conversaciones, y sus procesos ideológicos, constituyen la esencia de la interpretación cultural (*). Interpetar y considerar la intencionalidad de estos símbolos dentro del análisis nos pueden alertar sobre la potencialidad de la cultura analizada en los actuales momentos de globalización cultural y competitividad social. Los mitos, por ejemplo, son un conjunto de creeencias brotadas de la despensa emocional y natural de los humanos. Se expresan en imágenes y simbología, tal como es percibida la fuerza creadora y vital. "El conocimiento de los mitos equivale en algunos pueblos a llegar al secreto del origen de las cosas, de su actuación, y a la adquisición de un poder mágico sobre ellas - afirma Mircea Eliade, en Mito y Realidad, Madrid (1973) - gracias al cual se logra dominarlas, multiplicarlas o reproducirlas a su voluntad. Por ello, lo que pasó en los orígenes es susceptible de repetición por la fuerza de los ritos que se hacen para reactualizar el mito periódicamente".
*Ponencia presentada en el I SEMINARIO-TALLER LATINOAMERICANO
SOBRE FORMACION PARA LA COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL.
Santafé de Bogotá, 8 al 13 de Noviembre de 1993
Federico Varona Madrid. LAS AUDITORIAS DE LA COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL
DESDE UNA PERSPECTIVA ACADEMICA ESTADOUNIDENSE * San José State University
Department of Communication Studies. One Washington Square, San José, California USA.
El presente ensayo que en algún amanecer del 2006 titulé “Estrategias para el Desarrollo de la Huilensidad”, recoge en lo fundamental el cuerpo axiológico de estas disciplinas científicas, todas ellas pertinentes y apropiadas, que a mi juicio, nos posibilitan abordar el análisis del cosmos gravitacional de la Huilensidad, aceptando a la Huilensidad como una categoría de análisis, un valor del futuro, que irrumpe nuestra cotidianidad y nos permite afrontar el estudio del futuro con optimismo y sigilo. Se trata entonces de aportar en la construcción del espejo a través del cual podamos vernos, con curiosidad, reflejados y auto – reconocidos, en prospectiva y retrospección, la doble faz de una imagen de futuro.
Antropología Cultural (comportamiento aprehendido).
Los antropólogos llaman cultura a la totalidad del comportamiento humano y a sus productos, que abarcan no solamente los contenidos de su pensamiento, lenguaje, actividades diversas y sus relaciones con el ambiente vital, sino que constituyen un bagaje intelectual y físico derivado de la capacidad que conserva el ser humano de trascender los ámbitos del instinto y del subconsciente colectivo, el soñado campo de los imaginarios, aprehendiendo, enseñando y transmitiendo esos comportamientos a las sucesivas generaciones mediante el lenguaje, el pensamiento abstracto (símbolos) y la instrumentación adicional (artefactos) de los conceptos elaborados. La idea general es la de que artefacto cultural se relaciona con aquello que producimos, elaboramos, en forma tangible e intangible, y que está destinado a cumplir una finalidad dentro del “corpus cultural” de la organización social.
La cultura, por consiguiente (necessarius), está directamente relacionada con la actividad social del grupo. Esto incluye no solamente la experiencia de cada individuo, comprende además la práctica, los anhelos, y los deseos de todos los integrantes de las dos o tres generaciones que forman el grupo; abarca además lo que la historia y la genética imponen a dicho grupo. Incluye, así mismo el lenguaje, las costumbres, las creencias y supersticiones, el vestido, la poesía, la música, la plástica, y toda nuestra relación con la naturaleza, con lo humano y lo no humano, un torrente interminable y constante de imágenes y conceptos construidos históricamente y que conforman el corpus de la cosmovisión en sí y para sí, del grupo, la acción constante de proyectar la identidad (paris) y la diferencia (disparis) en todo el sistema cultural.
Dicha actividad no solamente está dada por los acuerdos (pactos) que entre sí hacen los individuos que integran tal grupo. Está encauzada por las leyes y reglamentos que el ambiente cultural impone a los grupos sometidos o subsidiarios que germinan en el seno del grupo que engloba (y domina) a todos. Porque el comportamiento de cada individuo está regulado no sólo por las leyes y las pautas señaladas por el proceso educativo que el niño, el adolescente, y el adulto, reciben de sus conductores, sino también por las leyes del instinto y por las leyes del subconsciente colectivo que rigen (manifestándose) sobre el comportamiento social y que tienen sus raíces en remotas, profundas y ocultas vivencias transmitidas sutilmente mediante complejos mecanismos genéticos que no pueden ser fácilmente modificados por procesos educativos o por utópicos planteamientos políticos.
La actividad humana, en su devenir histórico deja como evidencia restos materiales y no materiales, señales para el futuro, “constructos simbólicos” y otros productos de la fabricación y circulación social de artefactos, los cuales conforman sistemas tecnológicos de conocimiento que requieren de exploración e investigación permanentes; estos artefactos hacen visible la particular forma desarrollada por un grupo social para relacionarse con el entorno y sobrevivir exitosamente. Un buen ejemplo de ello y que traigo a colación transitoriamente, son las distintas maneras y prácticas desarrroladas por un determinado conglomerado al momento de cultivar y tratar los alimentos, ellas expresan cosmovisiones, rituales que se conservan discretamente en el momento de servir la mesa (put the food on the table) en distintas regiones. Algunas sociedades lo han hecho en torno al maíz (en México desde los Olmecas y los Mayas hasta hoy, no solo en el alimento, sino en los ciclos de vida) otras en torno a la antropofagia (ejemplo extremo, pero que nos ayuda a comprender el concepto de cultura), porque no es lo mismo creer que la sabia del maíz consumida en el pan y/o en la arepa estimule nuestra comunicación con la madre tierra, que tomar la sangre o el cerebro de quien es comido para absorber su inteligencia o su fortaleza, vuelta emparedado (sandwich). Innegables actos simbólicos que se pueden transmitir entre generaciones utilizando la comunicación.
El papel de la comunicación es fundamental entonces en la creación, mantenimiento, y desarrollo de la cultura, debe concentrar sus esfuerzos en la recolección, interpretación, análisis y transporte social, de los productos comunicacionales de una organización cultural como pueden ser las historietas, la plástica, las metáforas, los símbolos, los diseños arquitectónicos y artísticos, los artefactos, los documentos escritos, conversaciones, y también sus procesos ideológicos. El punto central de este propósito, como actitud investigativa, es la de hacer visibles, evidentes o
explícitas, las formas discretas y sublimes (en el sentido de "actos subliminales") que se adoptan y/o subyacen en los procesos comunicacionales, necesarias para interactuar, facilitar la comunicación y relacionarse cotidianamente. La recolección de estas producciones comunicacionales las realiza el Antropólogo cultural, a través de entrevistas, conversaciones informales, y observación directa, entre otras.
Arqueología (vestigios visibles e invisibles)
La actividad humana (human activity), particularmente, deja como evidencia restos materiales y no materiales, algunas veces son productos de la fabricación y circulación social de artefactos y de la interacción de los grupos humanos con el medio ambiente al que llamaremos el contexto sistémico - un conjunto articulado, lógico y continuo de saberes y conocimientos -
La Arqueología es la ciencia que estudia el comportamiento de los organismos vivos a partir del análisis y reconocimiento de sus restos materiales, sean estos de arte, monumentos, utensilios, usos y herramientas, o cualquier otro objeto creado como las palabras y gestos en el humano y/o los sonidos, gestos y herramientas en las otras especies, que han existido históricamente, al igual que el impacto de estas acciones sobre el medio ambiente (paisaje cultural - "nichos estéticos en los que se manifiesta el "ethos" humano).
Los artefactos y las prácticas culturales motivan y facilitan la cohesión, “enganchan”, articulan el armazón corporativo de la organización social. Buenos ejemplos de ellas son: las metáforas, las normas, las historietas, el lenguaje simbólico, los gestos, las muecas, los apodos. Por ejemplo, “chasquear” abruptamente los dedos de la mano indica la orden de “salir” de una situación que debe terminar en forma rápida, actúa como un artefacto cultural, por supuesto.
La forma como se utilizó la sangre animal y de humanos, por ejemplo, en rituales y también como sustancia aglutinante y cohesionadora del adobe y el ladrillo, útil para la construcción de edificios, pirámides y viviendas, nos pueden ayudar a entender la difícil tarea del explorador moderno en su tarea de interpretar los hallazgos y el papel de los artefactos dentro de una determinada cultura organizacional. La sangre derramada evidentemente cumple en este caso con la doble característica de ser un artefacto (recurso cultural) útil en los rituales religiosos y en la construcción.
La Arqueología entonces es la disciplina que estudia el comportamiento humano a partir de la asimilación crítica de los productos culturales observables, remanentes (que permanecen), de las conductas que los produjeron, usaron y modificaron, como los artefactos, por ejemplo. Es una Ciencia Social en tanto su objetivo es interpretar esas conductas para reconocer procesos de cambio cultural y de estructuración social.
A diferencia de otras ciencias sociales, el arqueólogo no observa el comportamiento de los individuos que estudia, lo infiere a partir de los restos encontrados (hallazgos y manifestaciones) de cultura (material y no material) que producen modificación en su propio medio. Partiendo del reconocimiento y análisis de los restos observables que un grupo haya dejado, el sujeto-objeto de estudio no se demarca a ningún tiempo (pasado o presente) ni a ningún espacio particular.
La actividad humana deja como evidencia restos materiales y no materiales, productos de la fabricación y circulación social de artefactos que le posibilitan interactuar con su mundo y su entorno organizacional (medio ambiente o paisaje cultural). Un conjunto de conocimientos y de prácticas que a la postre son secularizados (saecularis, a, um) por las comunidades originando verdaderos sistemas de conocimiento/sistemas culturales /el contexto sistémico). Podemos citar las prácticas rituales, sociales o religiosas, que en un momento determinado utilizan aprendizajes acumulados a través del tiempo y que son organizados en forma de cultura con propósitos distintos. Tomemos dos ejemplos corrientes: cuando ocurre la visita de personas ajenas al núcleo familiar y cuando se realiza un ritual religioso. En cada caso, la distribución física de los elementos de la casa, o los del templo, son dispuestos dependiendo de los propósitos de la reunión. En la primera circunstancia se trata de una visita social con el fin de departir entre vecinos, por ejemplo, y en la segunda se trata de una ceremonia religiosa que se realiza en un templo del vecindario. En forma distinta y secularizada son desarrollados y servidos, en cada caso, el lenguaje, la simbología, la conversación, el vino, la uva, el pan, etc, pues en la primera situación se trata de establecer o afirmar la relación social/familiar entre vecinos y en la otra se trata de establecer o afirmar nuestra relación con Dios, por lo que la disposición de los muebles en el salón cumpliría con propósitos distintos: en la primera se forma un círculo concéntrico y en la otra los muebles están orientados en una sola dirección hacia el altar de Dios.
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Contexto Arqueológico y Contexto Sistémico
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Cultura y Medio Ambiente (contexto sistémico)
Muchas de las civilizaciones antiguas que alcanzaron maravillosos niveles de desarrollo han sido sepultadas por la némesis de la naturaleza, afirma Augusto Angel Maya ambientalista colombiano en reiterados ensayos sobre Cultura y Medio Ambiente: Las tribus cazadoras agotaron la fauna con una tecnología cada vez más sofisticada y se vieron enfrentadas a la guerra total y a la modificación profunda de sus comportamientos culturales. La civilización mesopotámica salinizó los suelos y tuvo que migrar río arriba, dejando aguas abajo las tierras estériles. El imperio Egipcio fue sacudido por crisis periódicas que lo sumergían de nuevo en el esfuerzo inicial de reconstruir la cultura desde el nivel local. El imperio Romano erosionó la cuenca del Mediterráneo y Roma se convirtió en una aldea medieval.
Sin embargo, no hay que viajar tan lejos en el espacio para aprender de la historia los trágicos vaivenes de la cultura. Por ejemplo, la Cultura San Agustín, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y recientemente - ver diario El Tiempo domingo 4 de marzo 2007- considerada una de las 7 maravillas de Colombia, de la que apenas se encuentran los vestigios de una civilización perdida en el tiempo, un conjunto de esculturas de piedra que representan la coherencia y la armonía de lo humano con el universo. Cada una de ellas es un
cofre sagrado dentro del cual se encierran grandes verdades cósmicas, aún no son comprendidas en su magnífica dimensión y en muchos aspectos constituyen un gran enigma, como el de su extraordinaria similitud con el arte de los Mayas, los Pielrojas, los Chibchas, los Tayronas, culturas realmente milenarias y desarrolladas. De la cultura San Agustín se dice que desapareció misteriosamente sin dejar explicación alguna, igual ocurrió con los Mayas y muchas otras que hoy se mantienen en el secreto. “Incuestionablemente la Cultura San Agustín tiene sus raíces en la civilización Azteca. Si hacemos un estudio comparativo de culturas, descubrimos que allí convergen varias: por ejemplo, la Estela del Águila y la Serpiente es de origen Azteca, los misterios Egipcios en la piedra del Cocodrilo que lo demuestra. La Estela que presenta el Cetro en el centro es de inspiración Maya, lo que indica que los Agustinianos conocieron los Misterios del fuego sexual del Kundalini, de la Flama Encendida de Vulcano (*).
(*) Tomado de LOS MISTERIOS DE LA ESTATUARIA DE SAN AGUSTÍN. Asociación de Centros de Estudios Antropológicos, Psicológicos y Culturales- CEA. Honduras, Tegucigalpa.
Muy poco se ha estudiado la relación histórica de las culturas con su medio ecosistémico; pero las pocas investigaciones emprendidas confirman que las civilizaciones no mueren solamente por fatiga cultural. “Lo que está por venir, no es el diluvio ambiental, no es el diluvio universal. Es más bien la pérdida de la capacidad adaptativa de la cultura al medio ambiente y a su entorno, el hambre acumulada de los países pobres, el aumento progresivo de la marginalidad urbana, la incapacidad de los gobiernos para responder a estas necesidades inmediatas de sectores cada vez más amplios de la población, y la respuesta espontánea de las gentes con la violencia generalizada y la insurrección, tal como se empieza a sentir a lo largo de América Latina” por lo que se constituye en tarea urgente el fortalecimiento de las culturas nacionales y regionales frente a esta amenaza que atenta contra la identidad de los pueblos, y es desde esta perspectiva desde donde se pretende leer la propuesta ambiental - afirma Angel Maya -. En el caso de la cultura huilense, que proviene de la cultura agustiniana, su permanencia y vitalidad dependerá del reconocimiento de su capacidad adaptativa al entorno ambiental, de la forma decidida en que se disponga a fortalecer su identidad y potenciar sus imaginarios culturales, en forma diferente.
Se trata entonces de abordar el contexto axiológico y ontológico de la cultura de los pueblos como una tarea imprescindible, volver al análisis primigenio, a sus fuentes históricas y bases fundamentales, intensificar el autoconocimiento y el autorreconocimiento como forma digna y ética de práctica ciudadana en los actuales momentos de globalización y desarraigo, reconceptualizar si se requiere los principios integradores que le han dado cohesión, diferencia e identidad.
Es urgente entender la CULTURA no simplemente como la red de símbolos tejida por la sociedad para descifrar el mundo y las relaciones sociales. Cultura también son los instrumentos físicos, los artefactos visibles e invisibles, que acompañan y sostienen la aventura del hombre, al mismo tiempo que las complejas formas de organización social que le permiten manejar más eficientemente o más peligrosamente la adaptación de la cultura al medio ambiente. Exige cambios en la forma de entender la producción económica y en las relaciones sociales que hacen posible dicha producción. Exige cambios en la forma de entender la democracia y las relaciones entre los pueblos. Exige cambios proactivos, por último, en la manera de entender el amor, la filosofía, la ciencia y el arte.
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LA BÚSQUEDA DE CONSILIENCE (*)
El ser humano tiene en su ser íntimo un anhelo insaciable de orden, casi primitivo, de buscarle un sentido a su vida, un motivo por el cual vivir, la búsqueda de la verdad en la ciencia, el arte, la literatura, la pintura, las humanidades, la ética y la religión, cuyo resultado es una nueva comprensión de todas las cosas. Es un viejo sueño de unir ciencias como la Física y la Biología en sus leyes comunes; se está logrando, como bien lo explica el biólogo de Harvard, Edward O. Wilson, con su
libro "Consiliencia. La Unidad del Conocimiento". La palabra "Consiliense (en inglès)/Consiliencia" tiene nada más y nada menos que ciento sesenta años de antigüedad.La "consiliencia" (y aquí estamos usando la palabra en castellano quizás por primera vez) consiste en conectar el conocimiento fundamental en los niveles más básicos en cada ciencia. De las células, Wilson pasó a pensar en bosques enteros y en el planeta Tierra en general, en lo que él llama "El Encanto Ionio", la definición del historiador Gerald Holton basada en el filósofo Thales de Mileto, en Ionia, en el siglo 6 a. c.
Steven Pinker – Director del Instituto de Neurociencia Cognoscitiva en Massachussets (MIT) - escribió al respecto una magistral referencia al Consilience (Tomado de PREDICCIONES – 31 grandes figuras pronostican el futuro. Edición a cargo de Sian Griffiths. Edit. TAURUS – Madrid 2000):
"Pronostico que en las próximas décadas el avance más importante en el estudio de la mente será un creciente consilience, como lo denomina Edward O. Wilson, entre las diferentes ramas del conocimiento humano. (E.O.Wilson, biólogo estadoudinense mundialmente famoso, es autor del libro cuyo titulo en castellano es “Consilience la unión del conocimiento”: La palabra consilience que no figura en el diccionario de la lengua inglesa, fue acuñada en el siglo XlX y significa la unión de las diferentes ramas del conocimiento: las ciencias, las artes, las humanidades, la ética y la religión, cuyo resultado es una nueva comprensión de todas las cosas….) Así como los siglos anteriores tuvieron que eliminar las entonces absolutas y ahora olvidadas divisiones entre el pasado y el presente, y entre los seres vivientes y los no vivientes, nosotros borraremos la distinción entre la biología y cultura, naturaleza y sociedad, materia y mente, ciencias naturales y artes, humanidades y ciencias sociales.
Algunas nuevas disciplinas que se encuentran en la frontera de la biología, especialmente la genética del comportamiento, la psicología evolutiva y la neurociencia cognoscitiva están tendiendo un puente entre la naturaleza humana. Nuestro programa genético crea un cerebro provisto de emociones y habilidades de aprendizaje que fueron elegidos por selección natural. Las artes, las humanidades, y las ciencias sociales son producto de las facultades del cerebro humano, al igual que el lenguaje, el razonamiento, el sentido moral, el amor, la obsesión por los temas de la vida y la muerte y muchos otros. A medida que los seres humanos comparten sus descubrimientos y permiten que estos se acumulen a lo largo del tiempo, y mientras establecen convenciones y normas para coordinar sus deseos, surge el fenómeno que llamamos “cultura”. La división fundamental entre humanidades y ciencia puede volverse tan obsoleta como la división entre la esfera terrestre y la celestial.
Concretamente espero que la finalización del proyecto sobre el genoma humano traiga consigo un salto repentino en nuestro conocimiento sobre la base genética de nuestras emociones y nuestras habilidades de aprendizaje. (Los recientes descubrimientos de conjuntos de genes asociados al habla, al conocimiento espacial, a la inteligencia general y a diversos rasgos de la personalidad son precursores de un análisis más amplio y sofisticado sobre la base genética de la mente).
En psicología evolutiva, la combinación de modelos matemáticos e informáticos con datos de etnográfica y la psicología experimental nos conducirá a la dilucidación de la base adaptable de grandes habilidades mentales. Últimamente hemos adquirido una enorme comprensión acerca de misterios como la belleza, la violencia, la sexualidad, el razonamiento y el conflicto familiar gracias a la psicología evolutiva y espero que la teoría de la evolución natural aumente su importancia y ponga freno a ciertas teorías de la psicología y la experimentación neurológica. Y, obviamente, el presente progreso de la investigación en el campo de la neurociencia cognoscitiva (el estudio de la base neurológica de la cognición y de la emoción) continuará. Técnicas como la Resonancia Magnética de Imagen, la Magnetoencefalografía y la Imagen Óptica pasarán a ser las armas empíricas de la psicología.
Personalmente creo que se trata de una perspectiva muy estimulante, pero sé que no es inocua. Los expertos en humanidades a veces consideran a los biólogos como aventureros con poca conciencia de la riqueza de su disciplina. Otras personas creen en la explicación del funcionamiento de la mente desde un punto de vista físico conduce al debilitamiento del significado, la dignidad y la responsabilidad de la persona, o a la interpretación errónea de que ciertas motivaciones “típicas” de los seres humanos son “justificables”. Por tanto, supongo que todos esos campos de estudio, particularmente aquellos vinculados a la genética y a la biología evolutiva, serán objeto de crítica intensa y, a veces, de insulto. A la crítica se le puede y debe hacer frente, y sospecho que, a largo plazo, las conexiones entre el estudio de la mente y la sociedad y el estudio de los genes, el cerebro y la evolución se volverán fiables y ampliamente aceptados".
(*)Julio Dam. SUKÓT: LA ETERNA BÚSQUEDA DE UNIDAD. Rébe Judio Mesiánico Renovado.
¿PLURALISMO MENTAL Ó DIVERSIDAD CULTURAL? (**)
Fernando García de Haro, Psiquiatra del Hospital General Universitario Gregorio Marañon de Madrid, afirma que "la mayoría de las culturas no occidentales, entre las que se encuentra la japonesa, parten de la idea de que la mente no es única, sino que estamos formados por múltiples mentes con sus distintos "yos" correspondientes. Desde Kant se sabe que la realidad en sí no es posible percibirla, sino que siempre la realidad que aparece en nuestra Conciencia es una realidad interpretada. Es la realidad para nosotros, según la expresión de este filósofo. Es más, la realidad que aparece en la Conciencia es siempre una realidad virtual, que puede coincidir con la realidad objetiva que interpreta, pero que puede incluso no existir, como en el caso de las alucinaciones. Esta interpretación se lleva a cabo por las estructuras o módulos cerebrales encargados de hacer tal misión. A estas estructuras les podemos dar el nombre de estructuras interpretativas. Desde el punto de vista del pluralismo mental, la mente no es única, sino que está formada por un conjunto de mentes. Estamos formados por múltiples personalidades que habitan en un mismo cerebro (¿podemos llamar a esto diversidad cultural?). El concepto de mente única es un artefacto cultural que focaliza nuestra atención para comprender los fenómenos psíquicos - afirma García de Haro (2000) - nos hace ciegos para los hechos que nos hablen en sentido contrario". Dejo planteada esta interesante hipotesis de Garcia de Haro en forma de invitación para futuras exploraciones de la cultura regional, ya que es bastante frecuente encontrar en las manifestaciones culturales alguna sola expresión simbólica que la mayoría de las veces vemos y aceptamos como identidad. En el Huila el toque y baile del "sanjuanero" identifica en las fiestas del sanpedro, no hay duda. Los "sanpedritos", también.
(**)Fernando García de Haro. Psiquiatra del Hospital General. Universitario Gregorio Marañón. Madrid. España. INTRODUCCIÓN AL CONCEPTO DE PLURALISMO MENTAL . I Congreso Virtual de Psiquiatría 1 de Febrero - 15 de Marzo 2000.
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CULTURA: SISTEMA DE CONOCIMIENTO Y DE PREDICCIONES
("AGNITIO - AUGURATUS SUM")
SOBRE EL SISTEMA ORGANIZACIONAL DE LA SOCIEDAD HUMANA
Presentar un ensayo sobre la complejidad humana dentro de una organización social como la del Huila nos posibilita tratarla como una realidad mediada, realmente, por los conflictos culturales que son la expresión dialéctica y causa de su propia evolución. Las manifestaciones del conflicto y del inconformismo en el ser humano colocan en evidencia el "trenzado" histórico de lo natural con su expresión cultural.
En este sentido, y en su forma más general, el sistema organizacional humano es un orden artificial en el que se manifiestan (desarrollan) los conflictos y es esta su característica fundamental. De ahí la importancia extrema del entendimiento y comprensión de la lógica organizacional operante, conocer lo que sucede con la dinámica de los conflictos (hacia dentro) y en su relación con el entorno (hacia afuera), valorar el mundo simbólico creado a partir de esta dinámica, y de esta forma encontrar estrategias para encauzar y desarrollar sinergia entre los distintos conglomerados y actores sociales.
Cualquier mediación formal, institucional, reglamentada, normatizada, secularizada, deberá entenderse posiblemente como una instrumentación de la razón para evitar la generalización de una psicosis cotidiana y permanente entre los seres humanos. De ahí que el lenguaje y la comunicación simbólica expresen la libertad de la razón, lo esencialmente humano. Los símbolos son los "chispazos" que resultan de la "relación y/o fricción" entre los distintos conflictos que conviven en una organización y se expresan creativamente.
LA PERSPECTIVA ECOLOGICA DE LA CULTURA (*)
El humano ha creado y desarrollado la cultura que, en sus diversas formas, actúa como intermediaria entre él y su entorno. La cultura es una mediación. Leslie A. White, define la cultura como un medio extrasomatico de adaptación humana (1959). Me simpatiza este concepto, y sobre él es que soporto mis reflexiones más recientes.
La capacidad que pueda desarrollar un organismo vivo o sistema para descifrar (decodificar) o interpretar su entorno es conocida como proyección. Desde su ambiente (histórico y cultural) una organización social como la del Huila proyecta o transmite al propio sistema, el conjunto de conocimiento/información que considera legítimo y pertinente, compuesto a su vez por alternativas distintas de interacción con el medio ambiente. Tradicionales luchas campesinas o de actividad agropastoril - ganadera, tomadas de la realidad y las costumbres, como
puede entenderse, influyen en forma de conocimiento/información creíble y comprobado, forjan ideologías que son transferidas en forma de imaginarios al resto del sistema cultural. Define la forma como se toman decisiones en momentos determinados de la cotidianidad, también definen las relaciones laborales y de trabajo, por ejemplo. Es común encontrar en organizaciones empresariales urbanas del Huila la vigencia de prácticas de trabajo y relaciones de sumisión similares a las practicadas en una hacienda agropastoril - ganadera. Puede entenderse que son transferidas al sistema organizacional urbano a través de los intrincados conductos o sistemas culturales de la región: tradición oral, educación, folklore, metáforas, símbolos, negocios, etc.
La diferencia entre un sistema abierto y un sistema cerrado es importante para comprender la dinámica de los sistemas, un sistema es cerrado si no hay entrada ni salida de energía en ninguna de sus formas (la información/conocimiento es una forma de energía), e inversamente, en un sistema abierto el intercambio de energía (conocimiento/información) con el medio es una factor dinámico esencial.
El enfoque ecológico puede ser adoptado por los estudiosos de la ciencias sociales - humanas no sólo como una guía en la recogida de los datos, si no también como un marco interpretativo desde el cual examinar la cultura. La cultura es considerada como parte de un sistema más amplio, en estrecha interdependencia con el ambiente biofísico humano. Los artefactos y la organización social, no se tratan como entidades en si mismas, sino atendiendo a su relación mutua con el ecosistema general del hombre y la naturaleza. El artefacto no figura sólo como un objeto importante por si mismo, si no como un intermediario entre el hombre y su medio. La "idea" de la forma particular de un objeto existe primero en la mente del fabricante (crea una imagen referencial) y cuando esta se expresa tangiblemente en la materia prima surge el artefacto. La "idea" es el "patrón mental" a partir del cual el artesano elabora el objeto (Deetz, 1967) que en adelante se denominará artefacto. De esta forma los artefactos culturales - no materiales - hacen parte del imaginario de la organización social: una metáfora o una paradoja, un chiste (o una broma) muy común ó una anécdota que ejemplarice el ser "opita", tal como sucedió con el famoso "Celio" de la televisión colombiana, por ejemplo, pueden ser considerados artefactos culturales - no materiales en un momento determinado.
(*)Patty Jo Watson, Steven A. Leblanc, Charles L. Redman."EL METODO CIENTIFICO EN ARQUEOLOGIA". Edit. Alianza Universidad, Madrid, 1974.
La Cultura
Cultura es todo lo que resulta de la creación humana y la caracteriza, distinguiéndose de lo no humano, porque solo el espíritu y la mente son capaces de crear cultura y, por tanto de construir su propia realidad social, transmitida por generaciones a través de la comunicación simbólica. Para Sigmund Freud, es el mundo simbólico de los sueños, el inconsciente, el que le da sentido a la cultura, al arte y a la organización humana. De ahí que el lenguaje y la comunicación simbólica expresen la libertad de la razón, lo esencialmente humano.
Hay una contraposición entre estado de naturaleza y estado de cultura que el antropólogo Levy-Strauss ha simbolizado en el binomio “lo crudo” y “lo cocido”. La cultura (“lo cocido”) aparece como un producto humano constituido por elementos tanto simbólicos (los sueños), como materiales (la tecnología). De ella forman parte las organizaciones y las instituciones con su conjunto de normas y leyes, las ideas, conocimientos, creencias, valores y los objetos materiales, incluyendo la técnica, las formas de producción y la toma de decisiones. Ese conjunto de modelos o pautas de comportamiento adquiridos no es otra cosa que la cultura, un sistema organizacional construido en la sociedad (léase permitido en la sociedad), un sistema de conocimiento en acción soportado en sueños y tecnología.
En este sentido, la particular conformación de una organización social debe entenderse como el producto de la articulación (o integración) amplia y compleja de las diferencias sociales y síquicas que interactúan sobre un territorio, que al manifestarse de algún modo pueden y deben enriquecer el horizonte de posibilidades para el desarrollo humano.
Por cultura se entiende “el estilo de vida total” que incluye todos “los modos pautados y recurrentes de pensar, sentir y actuar”, o, dicho de otra forma, “el sistema integrado” que incluye tanto “patrones aprendidos de comportamiento” como “objetos materiales”. Para referirse directamente a estos últimos, se ha acuñado el término ‘cultura material’, que en ningún caso se contrapone a una hipotética "cultura espiritual" o "cultura no - material", puesto que los mismos artefactos materiales, su construcción y su uso están íntimamente asociados con contenidos simbólicos, interpretaciones y valores. En todo caso, la cultura material se puede diferenciar de la cultura no - material, relativa a las pautas y artefactos predominantemente simbólicos.
En la arqueología moderna, la integración de los artefactos y de las técnicas materiales como parte esencial de la cultura es, obviamente, aún más explícita. Cultura se define como “la combinación de material, actividades y pautas que forma un sistema cultural”. En la misma sociología, donde el concepto de cultura ocupa un lugar muy importante, “cultura se refiere a la totalidad del modo de vida de los miembros de una sociedad”, incluyendo “los valores que comparten (...), las normas que acatan y los bienes materiales que producen” (*).
(*) Medina, Manuel. TECNOGRAFÍA: FILOSOFÍA DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA COMO SISTEMAS CULTURALES. Universidad de Barcelona.
La simbología: "Escuela de Equivalencia Mutua".
Los teóricos de esta escuela consideran la cultura como un sistema de cogniciones (conocimientos) que permiten a los miembros de la organización social predecir mutuamente sus comportamientos y así funcionar en sociedad a pesar de las motivaciones y de las metas tan divergentes. Existen múltiples y diferentes definiciones, entre ellas están las siguientes:
Para Petigrew (1979), “la cultura de una organización se manifiesta por los símbolos: lenguaje, ritos, mitos, etc, que es creado y difundidos por ciertos actores sociales para influir sobre el comportamiento de los miembros de la organización.”
Para Ouichi (1981), “Una serie de símbolos, ceremonias y mitos que comunican a los integrantes los valores y creencias más arraigados dentro de la organización”.
Mintzberg (1984), “Cultura Organizacional es la asunción por parte de los miembros de la organización de una peculiar forma de conducirse, que la diferencia de otras, junto a los objetos materiales de la organización”.
Anzinzu (1885), “Conjunto de principios y creencias básicas de una organización social que son compartidas por sus miembros y que la diferencian de otras organizaciones".
Según Pumpin y otros (1985), “El conjunto de normas y valores y de modos de pensar que marcan el comportamiento de los miembros a todos los niveles y que dan así su imagen a la organización”.
Ansoff (1985), “denomino cultura de un grupo al conjunto de normas y valores de dicho grupo social que determinan sus preferencias por un tipo concreto de comportamientos estratégicos”.
Galeano (1985), “la creación de un sistema de símbolos que se comparten y se recrean sin cesar, cuando es un sistema vivo”.
Schein (1985), llama Cultura a “un modelo de presunciones básicas - inventadas, descubiertas o desarrolladas por un grupo dado al ir aprendiendo a enfrentarse con sus problemas de adaptación externa e integración interna -, que hayan ejercido la suficiente influencia como para ser consideradas válidas y, en consecuencia, ser enseñadas a los nuevos miembros como el modo correcto de percibir, pensar y sentir esos problemas”.
Robbins (1989), la denomina “Percepción que comparten todos los miembros de la organización: Sistema de significados compartidos”.
Barnertt (1990) “conjunto de las formas de conducirse, es decir, comportarse y de pensar, que son necesarias en un grupo dado”.
Otero (1994), “Esta dada por el sistema de interinfluencias, normas, valores, el modo de actuar y reaccionar, el lenguaje, las formas de comunicación, el estilo de comportamiento, la historia compartida por los miembros de la organización y la propia interacción con el entorno.”
Cruz, T. (2000) “Es una forma aprendida de hacer en la organización, que se comparte por sus miembros, consta de un sistema valores y creencias básicas que se manifiesta en: normas, actitudes, conductas, comportamientos, la manera de comunicarse, las relaciones interpersonales, el estilo de liderazgo, la historia".
Es oportuno reconocer y aceptar, sólo para propósitos metodológicos, que existe (subyace) un Sistema (o Red) Cultural, un sistema de conocimiento/predicciones operando, conformado por el sistema de interrelaciones Cultura - Subcultura y Subculturas -Subculturas, que también proporciona elementos sobre la fortaleza o debilidad de la cultura dominante. Su importancia se evidencia en las influencias mutuas que dentro de ella se manifiestan. Al tenerse en cuenta la integración del Sistema (o Red), las culturas pueden clasificarse en fuertes y débiles:
Las culturas fuertes se caracterizan por el hecho de que las subculturas existentes responden a su esencia (a la esencia de la mente dominante - de la cultura dominante) y se convierten, por tanto, en elementos dinamizadores de su evolución. Por su parte, en las culturas débiles, las subculturas ejercen una influencia crítica al sustentar una esencia contraria a la cultura central (dominante) y su existencia consciente o inconsciente pueden provocar “conflictos culturales” (creando símbolos) que, como resultado determinan desviaciones y se convierten en incómodos obstáculos al desarrollo de la cultura organizacional y, por tanto, al de la organización territorial.
Los símbolos están presentes en todos los momentos de la vida social. Las relaciones entre los seres humanos sólo son consideradas como relaciones sociales en la medida en que envuelven un significado, implicando así el uso de símbolos. De este modo todas las relaciones sociales poseen necesariamente una dimensión simbólica, porque no pueden prescindir del lenguaje, cuyas formas de expresión son un producto socio cultural.
La comunicación simbólica se expresa y desarrolla a través del lenguaje que hace posible:
a. La formación de personalidad de los individuos mediante su integración a un grupo social mayor que los contiene (socialización).
b. La integración del grupo social a la sociedad (reinserción social).
c. La formación de cultura que se constituye en un conjunto de instituciones (organizaciones), ideas, creencias, valores y actitudes que caracterizan un modo de vida compartido por los miembros de la sociedad (red social, tejido social).
d. La construcción y desarrollo de imaginarios colectivos puede contribuir con el propósito de restablecer y formar tejido social.
La construcción y desarrollo del imaginario colectivo y la simbología regional es una tarea imprescindible para un sistema cultural regional moderno (contemporáneo) en tiempos de globalización e internacionalización, con ello se consolida la identidad (dentro de la organización social) y la diferencia (fuera de la organización social).
Sobre los Imaginarios
Las sociedades y los seres humanos actúan porque están motivados por sus representaciones colectivas que denominaremos imaginarios. Los imaginarios son el producto de una construcción histórica que se asienta y se aloja en la subjetividad de un conglomerado, es esta su característica principal porque se parte del principio de que los imaginarios sólo pertenecen a las colectividades y se expresan individualmente, en todos los momentos de un pueblo, a través de imágenes y representaciones simbólicas de la realidad, tal como son percibidas y construidas subjetivamente, inconscientemente (figuras y expresiones, íconos, formas de ser y de actuar, cosmologías); forman parte del imaginario, los sueños y las visiones colectivas también. El sueño americano, la huilensidad, son buenos ejemplos de visión colectiva.
Si en el imaginario de un pueblo “figura” el ser aguerrido o creativo, entonces todas las expresiones culturales y mentales, así lo confirmarán. Los imaginarios deben ser compartidos, hacen parte de la cultura y la identidad de un pueblo. Si la cultura es el producto de una construcción humana, histórica y objetiva, los imaginarios son el producto de una construcción humana, histórica y subjetiva. Nacen en el tejido de las inter subjetividades… surgen de las relaciones que se establecen en el entretejido social, son una abstracción vuelta imagen de la experiencia vital e histórica vivida por un pueblo en sus distintas relaciones e interacciones con el entorno y su territorio.
Sobre las metáforas regionales
El análisis cultural por medio de metáforas y sus relaciones conceptuales con otras, proporciona una visión general del modelo cultural que se conforma en un determinado territorio. El sistema cultural es un marco de referencia conceptual (un sistema de conocimiento) a partir del cual se ordena la vida, con él se reconstruye y se describen las experiencias, por lo tanto es siempre compartido; es por ello que la transmisión de los modelos culturales a nuevas generaciones se concretiza generalmente en expresiones lingüísticas (cantos, cuentos, relatos, historietas, apodos, chismes, poesía, literatura, etc.) y/o visuales (gestos, muecas, dibujos, pinturas, fotografía, etc.) que se construyen a partir de significados compartidos, los sujetos que a él se adscriben los unen connotaciones lingüísticas y visuales que pueden ser expresadas en metáforas. En el capítulo sobre Hallazgos del presente ensayo desarrollaré, como ejemplo, algunas metáforas que habitan en el subconsciente colectivo del huilense.
Las Metáforas se interrelacionan en el lenguaje cotidiano, formando una red compleja, y su existencia afecta tanto a las representaciones internas, como a la visión del mundo del hablante. Esto se debe a que, en una cultura donde el mito del objetivismo está vivo “la verdad aceptada como tal” es tan sólo pretensiones de verdad absoluta. La gente que logra imponer sus metáforas sobre la cultura consigue definir lo que es verdad de acuerdo a sus intereses profundos, pero las verdades no describen necesariamente las características de los objetos en si mismos, sino mas bien propiedades interrelacionadas que solo tienen sentido en relación con otros. Es mi verdad frente a la del otro, siempre una verdad relativa.
La metáfora es un transporte. Tal sería el significado si lo tradujéramos directamente del griego meta-forein, es decir, “trans – llevar”, “trans – poner”. Pero forein sugiere fuertemente el llevar algo sobre uno mismo, por ejemplo un cordero o un "bulto" sobre los hombros (mosco - foro), por lo que transporte parece ser lo más indicado. La metáfora transporta un significado sobre los hombros de un significante, y se lo entrega a otro significante totalmente distinto, el cual no tiene inconveniente en tomarlo sobre sí, sino que además sigue el transporte hasta el consecutivo reemplazo.
Las metáforas son básicamente recursos para entender y tienen poco que ver con la verdad objetiva, si es que ésta existe (Lackoff 1980).
“…las metáforas pueden, como una imagen o un golpe en la cabeza, hacernos apreciar un hecho… Una presentación satisfactoria de una metáfora visual requiere que el espectador sepa que la imagen se propone como una invitación a explorar su valor heurístico… Cuando una metáfora funciona, no solo causa la extrañeza de lo imposible, o invita a hacer proyecciones entre las categorías implicadas, sino que además proporciona una experiencia propia, una visión, una actitud afectiva, que se impone al significado literal…”
“Las metáforas creativas confieren sentido a nuestra experiencia de la misma manera que las convencionales: proporcionan una estructura coherente, destacan unos aspectos y ocultan otros. Son capaces de crear una nueva realidad, pues contra lo que comúnmente se cree, no son simplemente una cuestión de lenguaje sino un medio de estructurar nuestro sistema conceptual, y por tanto, nuestras actitudes y nuestras acciones. Las palabras por si solas no cambian la realidad, pero los cambios en nuestro sistema conceptual cambian lo que es real para nosotros y afectan a la forma que percibimos el mundo y al modo en que actuamos en él, pues actuamos sobre la base de esas percepciones. En este sentido puede decirse tanto que las metáforas desempeñan un papel decisivo en la conformación de nuestra realidad como que los filósofos somos creadores de metáforas…” (Jaime Nubiola "El valor cognitivo de las Metáforas". España, 2000).
Metáforas como las siguientes son ejemplos de cómo se operacionalizan aspectos de la realidad: El tiempo es oro… La discusión es una guerra…El amor es una obra de arte en colaboración… Sus críticas han dado en el blanco… Aquel que siembra buenas semillas recoge buenos frutos… Es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de los cielos…Europa mosaico de pueblos… Huila Tierra de Promisión… etc…”
Estos ejemplos sugieren que la metáfora está por todos lados, y que el sentido común es fuente o expresión de la verdad. Desde Aristóteles se sabe que hay una colaboración metafórica entre filosofía y el arte, pero el método general de metaforizar (aproximadamente) en pintura (plástica) es el de la caricatura, expresarse en forma de caricatura: “aquel filósofo que percibe similitudes incluso entre los objetos más alejados, da muestras de una inteligencia penetrante.” (Retórica II, III)
Sobre el Ethos
En griego antiguo “ethos” significaba “marranera”. Cuando el marrano se mueve en la cochera, le da la forma al barro; y cuando el sol calienta el barro y lo seca, la cochera tiene la forma que le dio el marrano con su movimiento. Dicho coloquialmente, el marrano tiene la cochera que se merece. En un principio hacía relación con una morada – griegos – con un lugar de habitación. Aristóteles lo relacionó con el sitio donde la persona se refugia para reflexionar, para rumiar sus intenciones (Metáfora de la Marranera). El Ethos es la fuente donde se nutre la voluntad, vale decir, el Yó Íntimo o conciencia.
Según el español Aranguren – filósofo – “el Ethos es el suelo firme, el fundamento de la praxis, la raíz de la que brotan todos los actos humanos”. Debe advertirse que el Ethos es una propiedad del Hombre, mejor de la especie Homo Sapiens. En Cratilo, Platón pone en boca de Sócrates lo que debe entenderse por anthropos, hombre: el único animal moral, el único de los animales que examina lo que ha visto y razona, que tiene en su cerebro un ethos. Así lo creían, con iluminada intuición, los médicos hipocráticos. (Tomado de Lecturas Dominicales – El Tiempo – Domingo 29 de junio de 2003. pag. 1ª)
Jorge Luis Borges, escritor argentino, transcribe y traduce el Informe de David Brodie, un curioso manuscrito probablemente elaborado en 1840 por un misionero escocés que predicó la fe cristiana en el centro del África. Dicho informe, del cual retomo algunos apartes, me sirven para ilustrar lo que significa cultura (ethos):
“…los Yahoos duermen donde los encuentra la noche, sin lugar fijo. La fiebre palúdica y las incursiones continuas de los hombres – monos disminuyen su número. Sólo unos pocos tienen nombre. Para llamarse, lo hacen arrojándose fango. He visto asimismo a Yahoos que, para llamar a un amigo, se tiraban por el suelo y se revolcaban. Físicamente no difieren de los Kroo, salvo por la frente más baja y por cierto tinte cobrizo que amengua su negrura. Se alimentan de frutos, de raíces y de reptiles; beben leche de gato y de murciélago y pescan con la mano. Se ocultan para comer o cierran los ojos; lo demás lo hacen a la vista de todos, como los filósofos cínicos. Devoran los cadáveres crudos de los hechiceros y de los reyes, para asimilar su virtud….”
“En sus guerras, usan las piedras, de las que hacen acopio, y las imprecaciones mágicas. Andan desnudos; las artes del vestido y del tatuaje les son desconocidas.”
Mas adelante:
“La tribu esta regida por un rey, cuyo poder es absoluto, pero sospecho que los que verdaderamente gobiernan son los cuatro hechiceros que lo asisten y que lo han elegido. Cada niño que nace está sujeto a un minucioso examen; si presenta ciertos estigmas, que no me han sido revelados, es elevado a rey de la Yahoo´s. Acto continuo lo mutilan (he is gelded), le queman los ojos y le cortan las manos y los pies, para que el mundo no lo distraiga de la sabiduría. Vive confinado en una caverna, cuyo nombre es Alcázar, en la que sólo pueden entrar los cuatro hechiceros y el par de esclavas que lo atienden y lo untan de estiércol. Si hay una guerra, los hechiceros lo sacan de la caverna, lo exhiben a la tribu para estimular
su coraje y lo llevan, cargado sobre los hombros, a lo más recio del combate, a guisa de bandera o talismán. En tales casos lo más común es que muera inmediatamente, bajo las piedras que le arrojan los hombres - monos.”
Concluye el informe:
“Los Yahoo´s, bien lo sé es un pueblo bárbaro, quizá el más bárbaro del orbe, pero sería una injusticia olvidar ciertos rasgos que lo redimen. Tienen instituciones, gozan de un rey, manejan un lenguaje basado en conceptos genéricos, creen, como los hebreos y los griegos, en la raíz divina de la poesía y adivinan que el alma sobrevive a la muerte del cuerpo. Afirman la verdad de los castigos y de las recompensas. Representan, en suma, la cultura, como la representamos nosotros, pese a nuestros muchos pecados….”
(*)Jorge Luis Borges. EL INFORME DE BRODIE. Editorial Bruguera, Barcelona, 1985.
Sobre las utopías
“Hay un mundo a la vuelta de la esquina
de tu mente, donde la realidad es un
intruso y los sueños se hacen realidad”
(Tomado de la Enciclopedia de las Cosas que Nunca Existieron. )
"Las utopías son anticipaciones de una condición futura de la sociedad - afirma Norbert Elías (*) - La pregunta es: ¿Pueden los libros de utopías tener alguna influencia significativa en el desarrollo de las sociedades? Una utopía es una representación fantasiosa de una sociedad, que contiene unas propuestas de solución a una serie de problemas sociales aún no resueltas. Puede tratarse de unas imágenes deseables tanto como indeseables. En una utopía también pueden confluir simultáneamente deseos y pesadillas".
"Las utopías de generaciones pasadas pueden servir a sus descendientes como un indicador fiel y acertado, de las angustias y esperanzas, de los anhelos y pesadillas de sus grupos ancestrales, como las clases sociales, los grupos etáreos o de género e inclusive de naciones enteras".
Piénsese en la Utopía de Tomás Moro - dice N. Elías: Él inventó una sociedad alternativa que en muchos sentidos fue una contraimagen de la sociedad existente".
H.G. Wells, filósofo y político inglés (1866 – 1946), el escritor de utopías más productivo y en muchos aspectos más prominente de finales del siglo XIX, estuvo inspirado en la posibilidad de una sociedad mejor, en los beneficios que los hombres iban a sacar en elfuturo de la ciencia, los avances tecnológicos y la educación.
Wells usó dos caminos para presentar sus intentos por descubrir el futuro. Algunos de sus descubrimientos los presentó en forma de narrativas utópicas. Las más conocidas son “La Máquina del Tiempo” (1895) y “La guerra de los Mundos” (1898). A otros los juntó en un libro de ensayos que llamó “Anticipaciones” (1901).
A continuación voy a exponer brevemente, con ejemplos teóricos y literarios, lo importante que ha sido para el ser humano desde su origen el proponerse utopías, soñar con utopías y paraísos de fantasía.
Inicialmente, tomaré de la Enciclopedia de las Cosas que Nunca Existieron (Grupo anaya, España, 1990) una reseña de criaturas, lugares y personas que según los autores Michael Page y Robert Ingpen, habitan en “El País de las Maravillas”, lugares fabulosos creados por la imaginación humana, que nos permiten escapar a nuevos y asombrosos mundos. Libros que nos hablan del Imperio Perdido de la Atlántida, las misteriosas minas del rey Salomón, el verdadero paisaje de la Isla del Tesoro, la sociedad ideal de UTOPIA, Vinolandia, Xanadú, Hiperbórea, Cockayne, y otros muchos lugares extraños.
Sobre Cockayne (curiosamente similar a país "cocainero"), por ejemplo, “algunos historiadores opinan que esta feliz ciudad estaba situada donde hoy se levanta Londres” (op. cit. P. 109)
“Los cockaynianos disfrutaban una existencia regalada a pesar de su perpetua ociosidad, No necesitaban trabajar nunca, porque estaban atendidos veinticuatro horas al día por ninfas de día y por gnomos de noche. Como se les proporcionaba todo lo que podían necesitar, carecían de política, ejército, ambiciones y demás factores que provocan el descontento humano. Tampoco tenían que sufrir la vejez, porque cuando un cockayniano llegaba a los cincuenta años, retrocedía inmediatamente a la edad de diez. Hombres y mujeres disfrutaban de una interminable serie de reencarnaciones, que perpetuaban los años más vigorosos de la vida humana”.
“A través de la ciudad fluía un río de excelente vino, que nunca se secaba. Las calles estaban pavimentadas con pan y pastas, y por ellas vagaban patos y gansos asados, invitando a la gente a que los comieran. Del cielo no caía lluvia, sino alondras asadas a la brasa. Cada árbol daba muchos tipos diferentes de fruta, siempre madura, durante todo el año. Los capullos de las flores eran de chocolate y otros dulces. Las casas estaban hechas de bizcocho, aunque el palacio real y otros edificios públicos eran de confite, azúcar cande, pastilla de menta y otros dulces duros, que presentaban un aspecto magnífico brillando al sol. Todas estas sustancias se renovaban automáticamente cada vez que alguien comía un trozo. En las tiendas había todo lo que pudieran necesitar los ciudadanos que se servían sin pensar jamás en pagar”
“Inevitablemente, una ciudad así atrajo a innumerables visitantes, que eran bien recibidos por los joviales cockaynianos siempre que fueran estrictamente de vacaciones. Pero con el tiempo, los cockaynianos se vieron superados en número por los forasteros que se habían establecido en la ciudad, destruyendo su equilibrio ecológico. Poco a poco, los habitantes se vieron obligados a utilizar materiales corrientes para renovar sus edificios. El río de vino se secó, las ninfas y gnomos tenían demasiado trabajo y acabaron marchándose, y los cockaynianos se cruzaron con los recién llegados, perdiendo su inmortalidad y bienestar”.
De hecho, la UTOPIA de los cockaynianos se vio amenazada y destruida por la presencia de otros intereses, a los que llamaremos, otro proyecto de sociedad, quizá perverso y sin sentido. Esta particularidad de la UTOPIA nos permite concluir en primera instancia que es sobre la incertidumbre acerca del futuro, de su propia idealización, que se proponen y se construyen las utopías, es hacia ella, en su búsqueda, que el ser humano dirige sus pasos construyendo la Historia.
Sergio Boisier (chileno), experto en Teoría de la Construcción Social Regional, utiliza la metáfora de “El Vuelo de una Cometa” (1997) para ejemplarizar cómo la tarea de la planificación y construcción del Desarrollo Regional, es una Utopía Colectiva. La máxima aspiración histórica y social consiste en aprovechar y potenciar los vientos favorables, suficientes para motivar la acción cooperada de “actores sociales cometeros” en la construcción y levantamiento de la cometa. La utopía de sostenerla airosa y jubilosa en el aire depende de la calidad del cordel y, sobre todo de la inteligencia y habilidad de los “dirigentes cometeros” para guiarla exitosamente en vientos de calma o de tormenta.
El investigador huilense Bernardo Tovar Zambrano, profesor de la Universidad Nacional de Colombia, concluye igualmente que “la historia es lo que le sucede al hombre mientras busca realizar sus sueños, como sus utopías”, en un escenario real. Conferencia: “El Huila al final del Siglo: Historia, Identidad y Utopía” (en Observatorio del Huila. Neiva, 1999).
Norbert Elías. ¿CÓMO PUEDEN LAS UTOPÍAS CIENTÍFICAS Y LITERARIAS INFLUIR SOBRE EL FUTURO? Editorial Norma, 1998 (*).
CORPUS ARQUEOLÓGICO UTILIZADO (bibliografía)
Giovanna M. Winchkler PASOS HACIA UN DICCIONARIO LATINOAMERICANO EN ANALISIS LÍTICO. (Trabajo presentado en el XII Congreso Nacional de Arqueología Argentina. La Plata, 22 al 26 de setiembre, 1997)
Cabré, M. Teresa, 1993 La terminología. Teoría, metodología, aplicaciones. Barcelona: Editorial Antártida/Empúries.
Foucault, Michel, 1969 L’archéologie du savoir. Paris: Gallimard.
Jackendoff, Ray, 1989 Consciousness and the computational mind. Cambridge, Massachusetts/London, England: Massachusetts Institute of Technology.
Primeras Jornadas de Tecnología y Tipología Líticas, 1981. Buenos Aires, 24, 25 y 26 de octubre de 1980. Centro de Investigaciones Antropológicas.
Schaetzen, C. de, 1992 "La barrière du vocabulaire en première candidature des sciences", en La banque des mots, 43: 15-50.
Winchkler, Giovanna, 1996 "Diversidad regional latinoamericana en la terminología del análisis lítico en arqueología". V Simposio de la Red Iberoamericana de Terminología (RITerm), Ciudad de México, 3 al 8 de noviembre, en prensa.
Winchkler, Giovanna, 1997 "La arqueología como metasemiótica". VI Congreso Internacional de la Asociación Internacional de Estudios Semióticos (IASS). Guadalajara, México, 14 al 18 de julio de 1997, en prensa.
HALLAZGOS, ARTEFACTOS Y OTRAS PRÁCTICAS ("REPERTUM")
…Primero busqué dónde quedarme para poder ir a buscar mi futuro. Al otro día me levanto y como siempre miro a mí alrededor, me di cuenta de una cosa, un hallazgo sorprendente, me estaban saliendo unas pequeñas raíces y hojitas por todo mi cuerpo, salté de alegría como nunca lo había hecho y sentí felicidad porque iba lograr lo que deseo: ser un árbol. (“La Semilla que quiso ser árbol”. Nadia Amézquita Villamizar. Neiva, 1999)
LA CIENCIA Y LA CULTURA COMO FORMAS DEL CONOCIMIENTO
Una de las principales características del conocimiento y la sabiduría es su poder de predicción y verificación, realmente cualidades de la acción humana hasta ahora reconocidas por la ciencia moderna. En esto no hay lugar a equívocos, toda sociedad humana desarrolla métodos muy particulares en la forma de interpretar, transformar o adaptarse a su entorno ambiental, como se ha dicho. En este sentido, el ser humano construye y desarrolla estrategias adaptativas en distintos momentos de su historia. Hallar e interpretar los vestigios visibles e invisibles, las evidencias de su transcurrir, constituye la máxima aspiración de las ciencias sociales. Predecir el comportamiento y desenlace de la cultura en cuestión podría resultar una aventura de cienciología como también una posibilidad real de adelantarse al futuro en los actuales momentos de incertidumbre y complejidad.
La cultura puede entenderse como la estrategia tecnológica desarrollada por la organización social para adaptarse exitosamente a su entorno tan complejo y desenvolverse en el futuro.
"El proceso cognoscitivo por el cual la cultura, en especial la cultura artística, capta la realidad no podemos aun describirlo con esa precisión, pero ello no quiere decir que no exista. Sabemos que intenta captar la realidad en su conjunto sin reducirla a componentes, con una aproximación más sintética que analítica. Pero sabemos muy poco. El propio proceso de la creatividad ha eludido, hasta ahora, el análisis por ser tan complejo como la propia realidad que intenta captar.
Nótese por ejemplo que por mucho tiempo, desde la antigüedad, la pintura fue considerada una disciplina de conocimiento acumulativo –como vemos hoy la ciencia– que avanzaba en su aproximación a la realidad a través de descubrimientos sucesivos. Aún durante el Renacimiento las ciencias y las artes no se veían como actividades intelectuales separadas y muchos creadores se movían de un campo a otro – aunque sea Da Vinci el más conocido, no es el único - y el término «arte» se aplicaba a la pintura y a la escultura, pero también a la tecnología"(Lage Dávila, 2001) (*).
El método científico como componente de la cultura general
"La verdadera innovación cultural está en el proceso intelectual de identificación de los datos necesarios, su forma de organización y de interpretación, y este proceso es bastante independiente de la aplicación. Lo que es una consecuencia directa de esa afirmación – es que la ciencia debe también formar parte de la cultura general, de la gestión intelectual cotidiana de cada vez más y más individuos.
Muchos de estos sistemas complejos han sido el espacio natural de la intuición creativa, la visión de conjunto, la capacidad de síntesis. También ha sido el espacio donde con más frecuencia se ha desconfiado del método científico y de sus conclusiones" (Lage Dávila, 2001) (*).
(*)Lage Dávila, Agustín. "La ciencia y la cultura: las raíces culturales de la productividad". Revista Cubana Educación Medica Superior v.15 n.2. Ciudad de La Habana, Mayo-ago. 2001
Procesos científicos recientes en la cultura huilense: 1994 - 2004 (**)
La construcción social de condiciones estratégicas y capacidades regionales en ciencia y tecnología, ha sido uno de los principales hallazgos, proceso desarrollado en el Huila con el soporte de la Universidad Surcolombiana y desde nuestra Facultad de Economía y Administración. Involucra un largo y complejo periodo de transición que se inició institucionalmente en el año de 1994 en respuesta a las distintas situaciones que han caracterizado la culminación del siglo XX, como el ingresar en “La Sociedad del Conocimiento”, entre otras, y a la búsqueda de alternativas al desarrollo económico, político, social y cultural del Huila, profundamente amenazado por una crítica coyuntura social y política.
Sistematizar esta experiencia permitió la identificación de los grandes momentos de planificación regional de la Ciencia y la Tecnología - principal hallazgo - en nuestro Departamento como los de la concertación colectiva del Plan Básico de Ciencia y Tecnología del Huila (1994-1998), los de la creación del Sistema Departamental de Ciencia y Tecnología (1999 – 2000) como el de la Prospección de Escenarios y de Acciones Estratégicas en ciencia y tecnología del Huila en el camino hacia el 2020 (2000 – 2004) . Acciones estratégicas que se corresponden con los álgidos movimientos sociales que se viven en los actuales tiempos.
Sistematización del aprendizaje construido durante el proceso 1994 - 2004
El principal logro del proceso de construcción de capacidades regionales en Ciencia+Tecnología+Inovación, conseguido por el Departamento en 1994 – 2004, ha sido el de participar en la Transición del Huila a la sociedad del conocimiento con la decidida intervención y proyección de la UNIVERSIDAD SURCOLOMBIANA:
• Concebir el Movimiento de la CYT en la Región surcolombiana como una clara manifestación de autonomía regional, en su búsqueda de aceptación como región de conocimiento dentro de los procesos de liberación regional frente al centralismo estatal.
• La generación y sostenibilidad de acciones tendientes al fortalecimiento de los valores de la ciencia, la tecnología y la innovación en la cultura regional y la cultura institucional.
• La articulación institucional y operativa del sistema departamental de ciencia y tecnología con las políticas nacionales de ciencia y tecnología.
• El desarrollo de la motivación social y colectiva y la liberación de la capacidad creativa de los huilenses.
• El reconocimiento de los problemas críticos regionales y locales de C+T+I y la incorporación de la dimensión ambiental como soporte de la cultura regional y de su contribución al fortalecimiento de su identidad con visión prospectiva.
• El fortalecimiento de la REDHCIT (Red de redes) con la participación de los distintos actores sociales (Institucionales+No Institucionales).
• La popularización sostenida de la CYT a partir de las Muestras y Ferias de la CYT desarrolladas en el Huila desde 1996, demostrando el claro liderazgo y compromiso institucional de la Universidad Surcolombiana con la construcción de condiciones y capacidades regionales en el Huila para que la Ciencia, la Tecnología, la Innovación, sean realidad y motivante del progreso. El proyecto ONDAS y el Museo Interactivo Re´creo, son claros ejemplos.
Se entiende que una cultura regional ha fortalecido y consolidado sus capacidades en ciencia, tecnología e innovación, cuando:
• Comparte una VISIÓN en el que la ciencia y la tecnología ocupan un lugar en el imaginario de un pueblo, como las metáforas, los valores, el folclor, la cultura popular, etc.
• El SER de la región encuentra los espacios y los medios para proponer y compartir ideas, problemas, proyectos y experiencias.
• Los actores sociales institucionales y no institucionales de ciencia, tecnología e innovación son reconocidos como legítimos por sus compromisos: ideas, problemas, proyectos, experiencias, y organizaciones.
• Las distintas racionalidades humanas y no humanas son reconocidas y autorreconocidas por el sistema regional de conocimiento.
• La región hace conectividad y diálogo con el mundo global en forma de red.
• La ciencia, la tecnología y la innovación han sido elevadas a las categorías de política pública y cultural.
• No habrá desarrollo de ciencia, tecnología e innovación en la reg
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